|
14-09-2009 a las 09:14:40 |
|
Da para pensar verdad?
Traición a la Patria No tuvo eco en el sistema político uruguayo, ni siquiera en el empresarial, la advertencia que lanzó el candidato colorado a la presidencia de la república de que Mujica estaría dispuesto a cambiarle “figuritas” al matrimonio gobernante en la Argentina: nada menos que el listado de propietarios argentinos con inmuebles en el Uruguay a cambio de días de asueto y facilidades a los uruguayos que residen en la vecina orilla para que puedan venir a votar en octubre a nuestro país. Apenas, un puñado de votos, por suministrar una información que configura un secreto de Estado, codiciada desde todos los tiempos por la Argentina.
El temor de Bordaberry apenas si fue registrado por alguna prensa, y prácticamente no tuvo trascendencia pese a que está en juego la formidable y casi secular inversión inmobiliaria argentina en nuestro país. Concretamente expresó el candidato colorado: "yo estoy haciendo un seguimiento a este tema y por lo que estoy viendo, me parece que de lo que se está hablando se refiere al suministro de información registral e información tributaria de la DGI a la AFIP argentina”.
Ya sabemos que Mujica es capaz de prometer cualquier cosa. Hasta la sindicalización del Ejército, como titula hoy la prensa montevideana. enfoques lo ha dicho y juzgado hasta el hartazgo: no tomó las armas en los años 60 para que la presidencia de la república se le escape por el voto en 2009, cuando todo le es propicio. Desde los antecedentes gubernamentales posdictadura, hasta la situación de pobreza generalizada que se abate sobre el país, y que el Frente Amplio supo manejar a gusto y antojo.
La doctrina de Maquiavelo en todo su esplendor, con un candidato frenteamplista sin sonrojo, bochorno ni decoro, se abre paso en cada metro cuadrado que pisa este ciudadano, que no va a dejar que por un “quítame de allí esas pajas” se le escape la presidencia de la república.
“Uruguay es un desastre”, refería el sábado el argentino José Sanfilippo, uno de los mejores jugadores de fútbol de todos los tiempos, refiriéndose a la derrota sufrida ante Perú. Por extensión, enfoques mira el horizonte cada vez más negro que se cierne sobre la república.
Las posibilidad de que las dependencias tributarias argentinas se hagan del listado de propietarios argentinos constituiría una hecatombe nacional. Sería el entierro miserable del Turismo cautivo, y el principio del fin de Punta del Este, por cuenta y mandado de un traidor a la patria.
Como antecedente frustrado, y en donde tuvimos como Secretario General de la Intendencia de Maldonado arte y parte, baste mencionar que en los años 80 inspectores de la DGI constituidos en el departamento pretendieron acceder a la nómina de propietarios argentinos que tenían bienes inmuebles en Punta del Este y balnearios vecinos. Fueron expulsados sin el menor miramiento por el Intendente de la época, Coronel Miguel Ángel Aparicio, en resonante suceso que tuvo lugar en la sede de la Liga de Fomento y Turismo de Punta del Este.
Si fuese cierto el temor de Bordaberry, si se concretase la tan temida entrega, José Mujica, con todas las letras, sería entonces, después de dos siglos, no solamente un Sarratea, sino “el verdugo del gobierno de Buenos Aires”. |